La empresa estadounidense Tribine dio un paso clave en su estrategia de expansión global al desembarcar en Sudamérica con su innovadora cosechadora-tolva, un equipo que integra en una sola unidad las tareas de recolección y almacenamiento de granos.
La máquina fue probada recientemente en Brasil durante la cosecha de soja, utilizando un cabezal MacDon de 50 pies. Se trata de la primera experiencia de la compañía fuera de Estados Unidos y Canadá, donde hasta ahora había concentrado todas sus operaciones.
El concepto de Tribine rompe con el esquema tradicional de cosecha. En lugar de depender de tolvas externas y tractores para la logística del grano, incorpora un sistema de almacenamiento propio que permite trabajar durante más tiempo sin interrupciones. Esta integración apunta a mejorar la eficiencia operativa, especialmente en planteos de gran escala donde la logística suele ser un cuello de botella.
Actualmente, el sistema denominado “Core Tribine” incluye una tolva con capacidad de 35.000 litros, lo que permite acumular grandes volúmenes de grano antes de la descarga. Además, el equipo está equipado con un motor de 806 HP y un tanque de combustible de 1.890 litros, características que le otorgan mayor autonomía en el campo.
Otro de los diferenciales técnicos es el uso de neumáticos de gran diámetro y alta flotación, diseñados para distribuir mejor el peso y reducir la compactación del suelo. A esto se suman mejoras en los sistemas de trilla, separación y limpieza respecto de las cosechadoras convencionales.
Desde la compañía destacan que Brasil representa un mercado estratégico por la escala de sus planteos agrícolas y la intensidad de la cosecha. Según explicaron, estos entornos son clave para validar el desempeño del equipo y orientar el desarrollo futuro de la tecnología.
El proyecto Tribine comenzó en 2010 y fue impulsado por su fundador, Ben Dillon, quien trabajó durante más de una década en el desarrollo de este concepto de cosecha integrada. Tras años de pruebas y rediseños, la empresa busca ahora posicionar su tecnología en mercados internacionales de alto volumen.
No obstante, la adopción del sistema plantea desafíos. Si bien promete mejoras en eficiencia, su implementación requiere escala productiva y un análisis detallado de costos y logística, lo que podría limitar su adopción a determinados perfiles de productores.

