La empresa Distribuidora Italia, con base en Armstrong (Santa Fe), concretó la primera importación directa a Argentina de un pulverizador agrícola usado desde Estados Unidos, marcando un hito en la adaptación comercial de la pyme en un contexto de mercado desafiante para la maquinaria agrícola local.
Una estrategia distinta para tiempos difíciles
En medio de la caída de la demanda de maquinaria agrícola nueva, el aumento de costos y las dificultades de financiamiento para productores y contratistas, Distribuidora Italia apostó por diversificar su negocio y buscar soluciones alternativas para el sector.
La unidad importada es un pulverizador John Deere R4023, modelo 2022, que ya fue vendido a un cliente de Entre Ríos. Según explicó Franco Bosso, presidente de la empresa, se trata de un modelo poco frecuente en el país —se estima que existen “2 o 3” unidades similares en Argentina— y cuyo precio resulta aproximadamente un tercio del valor de mercado local.
Bosso indicó que la búsqueda partió de la solicitud específica del productor entrerriano y que, tras encontrar tres unidades disponibles en Estados Unidos, eligieron un equipo de trocha ancha, una configuración menos común que la habitual trocha angosta en el país. Asimismo, destacó que el pulverizador fue revisado a fondo en un concesionario John Deere en EE.UU., con service completo e informe técnico de estado mecánico, hidráulico y electrónico, antes de ser embarcado y liberado para operar en Argentina.
Respuesta a la realidad del mercado local
La importación refuerza una tendencia reciente en el sector: la mayor disponibilidad de maquinaria usada en el exterior a precios más competitivos comparado con el mercado argentino, donde los equipos usados pueden costar significativamente más debido a restricciones y brechas de precios entre países.
Desde la pyme santafesina sostienen que la incorporación de equipos usados importados permite ofrecer tecnología de alta gama a valores más accesibles, especialmente en segmentos clave como la pulverización, donde la precisión y la eficiencia tienen impacto directo en la productividad agrícola.
Si bien Bosso afirmó que son “defensores de la industria nacional”, reconoció que las condiciones actuales obligan a adaptarse al nuevo escenario del mercado para poder brindar soluciones concretas a los productores sin resignar prestaciones técnicas.
Ambiente desafiante para la industria de maquinaria
Este caso se da en un entorno donde el mercado de maquinaria agrícola enfrenta tensiones, con menor disponibilidad de equipos nuevos y altos costos operativos, lo que impulsa a algunas firmas a buscar alternativas de oferta, como la importación de usados certificada y adaptada a las normas locales.

