Innovadora y pionera: Distribuidora Italia cerró un año positivo y va por más

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La agroindustria santafesina cerró un 2025 de cambios, reacomodamientos y nuevos paradigmas. En ese contexto, Distribuidora Italia se posicionó como una de las empresas protagonistas del año al convertirse en pionera en la importación de maquinaria agrícola usada, anticipándose incluso a la modificación de la normativa nacional que habilitó esta operatoria.

En diálogo radial, su dueño y gerente, Franco Bosso, destacó que el primer año dentro de este nuevo rubro fue “muy positivo”, a pesar de la turbulencia inicial que implicó recibir la primera maquinaria y adaptarse a un escenario completamente nuevo. “Fue un año muy movido, pero logramos acomodarnos y cerrarlo con un balance favorable”, señaló.

Bosso explicó que la empresa inició las gestiones para importar maquinaria antes de que se levantara la prohibición, basándose en la experiencia previa en otros países y en la capacidad técnica para reacondicionar equipos. Ese proceso les permitió obtener los permisos necesarios y traer la primera máquina al país, casi en simultáneo con la liberación oficial de la normativa, lo que posicionó a Distribuidora Italia como referencia a nivel provincial y nacional.

Lejos de generar un aluvión de equipos importados, como se temía inicialmente, el empresario sostuvo que el mercado encontró un punto de equilibrio. “No toda la maquinaria conviene importarla. Hoy el productor agropecuario entiende mejor cómo funciona el sistema, conoce los números reales y sabe en qué casos vale la pena avanzar y en cuáles no”, explicó.

Con el correr de los meses, la demanda se volvió más específica y las consultas comenzaron a transformarse en operaciones concretas. Actualmente, la empresa continúa recibiendo maquinaria en el puerto y ya tiene programadas nuevas cargas para los primeros meses del año próximo, lo que refleja un ritmo de trabajo sostenido y ordenado.

Otro de los pilares del crecimiento de Distribuidora Italia es el servicio de reparación integral de cuerpos de siembra, una propuesta que surgió para dar respuesta a una problemática frecuente en el sector. La empresa ofrece reacondicionamiento con presupuesto cerrado y garantía, brindando previsibilidad y tranquilidad a los productores. “El productor sabe exactamente cuánto va a gastar y recibe una unidad lista para trabajar”, remarcó Bosso.

A esta línea de trabajo se suma el desarrollo y fabricación de cuerpos fertilizadores, una innovación que nació a partir de un pedido de una fábrica de sembradoras de la región y que luego despertó interés en productores que buscaban adaptar sus equipos para la siembra de grano fino.

Desde el Parque Industrial de Armstrong, uno de los polos históricos de la maquinaria agrícola argentina, Bosso ofreció también una mirada general del sector. Según indicó, el agro atraviesa un escenario distinto al de años anteriores, con productores más metódicos y cautelosos a la hora de invertir, pero con buenas campañas agrícolas que sostienen la actividad. “El mercado no está mal, está caminando un camino distinto, más firme y saludable”, aseguró.

Finalmente, el empresario destacó la capacidad de adaptación de la industria nacional frente a la apertura de importaciones. “La maquinaria agrícola argentina no se encuentra en cualquier parte del mundo. Hay que ajustarse, ser prolijos con los números y trabajar de otra manera, pero el sector está encontrando un punto de convivencia que es muy positivo”, concluyó.

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